miércoles, 29 de abril de 2009

TEMA DEL MES DE ABRIL 2.009

¿QUÉ ES LA DISLEXIA?

La palabra dislexia, etimológicamente, significa dificultades en el lenguaje. En la actualidad se refiere a problemas de lectura y escritura, trastorno en la adquisición de la lectura.
Una primera
definición sencilla de la dislexia, nos dice que es el problema para aprender a leer que presentan niños/as cuyo coeficiente intelectual es normal y no aparecen otros problemas físicos o psicológicos que puedan explicar dicha problemática, es una grave dificultad con la forma escrita del lenguaje, independiente de cualquier causa intelectual, cultural y emocional. Se caracteriza porque las adquisiciones de la persona en el ámbito de la lectura, la escritura y el deletreo están muy por debajo del nivel esperado en función de su inteligencia y de su edad cronológica. Es un problema de índole cognitivo, que afecta a aquellas habilidades lingüísticas asociadas con la modalidad escrita, particularmente el paso de la codificación visual a la verbal, la memoria a corto plazo, la percepción
de orden y la secuenciación.
Existe
consenso en cifrar entre un 4 y un 5% el porcentaje de niños/as que presentan problemas graves de aprendizaje de la lectura, con la consecuente
dificultad escritora.


CAUSAS DE LA DISLEXIA
Son muchas las teorías que se han descrito para tratar de explicar la Dislexia. Los estudios más recientes, utilizando técnicas funcionales de neuroimagen, han aportado una información muy importante acerca de las diferentes áreas del cerebro implicadas en la lectura. La teoría que más aceptación tiene, por el momento, y que explica la mayor parte de los aspectos relacionados con la Dislexia, es la de la existencia de un fallo en la migración neuronal durante la etapa fetal. Durante el desarrollo embrionario, las neuronas que se originan en el tubo neural, deben experimentar una migración hacia su ubicación final en el córtex cerebral. En personas con Dislexia, algunas de las miles de neuronas que deben migrar hacia las áreas de asociación cerebral implicadas en los procesos de lecto-escritura no alcanzarían su ubicación definitiva. Estos hechos han sido demostrados por estudios de cerebros de personas con Dislexia. Además, esta teoría explica perfectamente la gran diversidad de las manifestaciones que pueden darse en la dislexia.

DIAGNÓSTICO DE LA DISLEXIA


Si entendemos la Dislexia como una dificultad que se manifiesta durante el aprendizaje del código fonológico, puede deducirse que existirán manifestaciones tempranas de la misma. No obstante, el problema radica en que la Dislexia no se puede diagnosticar antes de determinada edad a la cual empieza a poder constatarse un retraso evidente, respecto a sus compañeros de clase, en la adquisición de las habilidades del lenguaje escrito.

Los siguientes factores se pueden considerar sospechosos en edad temprana (Etapa Preescolar):
  • Historia Familiar de problemas disléxicos (padres, hermanos/as, otros familiares).
  • Retraso en aprender a hablar con claridad.
  • Confusiones en la pronunciación de palabras que se asemejan por su fonética.
  • Falta de habilidad para recordar el nombre de series de cosas, por ejemplo los colores.
  • Confusión en el vocabulario que tiene que ver con la orientación espacial.
  • Alternancia de días "buenos" y "malos " en el trabajo escolar, sin razón aparente.
  • Aptitud para la construcción y los objetos y juguetes "técnicos" (mayor habilidad manual que lingüística, que aparecerá típicamente en las pruebas de inteligencia.), juegos de bloques, lego…
  • Dificultad para aprender las rimas típicas del preescolar.
  • Dificultades con las palabras rimadas.
  • Dificultades con las secuencias.

Es un periodo crucial para niños/as con estas dificultades, las edades comprendidas entre los 6 y los 9 años, período que abarca los años iniciales de la enseñanza primaria (aproximadamente hasta 4º de Primaria). En estos primeros cursos se presta especial atención a la adquisición de las denominadas técnicas instrumentales (lectura, escritura, cálculo) que deben ser manejadas con cierto dominio y agilidad; para finalmente, servir como instrumentos de base de futuros aprendizajes. En estos niveles de edad es cuando con más frecuencia se detecta el problema y se solicita la ayuda del especialista. Siempre que, padres/madres, profesores/as, alguien del entorno educativo o el psicólogo/a escolar encaucen adecuadamente el problema y no lo atribuyan a inmadurez, pereza, falta de voluntad, deficiencia mental o cualquier otra atribución alternativa para "explicar" el problema.


LENGUAJE ORAL

Las dislalias y omisiones del período anterior se suelen haber superado o están en fase de superación, más fácilmente si se han abordado a tiempo y no responden a una dislalia verdadera, a veces de más difícil superación inicial o espontánea. Sin embargo, las inversiones y confusiones de fonemas aumentan. Se observa expresión verbal pobre y dificultad para aprender palabras nuevas, en especial los polisílabos, las palabras nuevas o las fonéticamente complicadas. En general, el rendimiento en las áreas lingüísticas es bajo. Pese a ello, si se le explican las cosas verbalmente es más capaz de aprender que si se le exige que adquiera los conocimientos mediante la lectura o la escritura repetida.


LECTURA


Las confusiones se producen sobre todo en las letras que tienen cierta similitud morfológica o fonética. Por ejemplo, a y o en las vocales manuscritas, a y e en las vocales impresas, u abierta y o a nivel fonético. A nivel fonético se produce también la confusión entre p, b y m, y en ocasiones confusión con la n.
Existe
también, con frecuencia, la confusión entre letras que gráficamente se diferencian por su simetría o pequeños detalle, en especial en letra de imprenta. Así: d/b; p/q; b/g; u/n; g/p; d/p.
Se producen, por otro lado, omisiones de letras, adicciones…principalmente a final de palabra y en sílabas compuestas. Por
ejemplo, carte por cartel, pelo por pelos, ten por tren...
En las sílabas se producen sobre todo inversiones, reiteraciones y omisiones. Las inversiones pueden ser por
cambio de orden de las letras dentro de una sílaba directa: lapa por pala; o en una sílaba inversa, como por ejemplo rapa por arpa. Pero es más frecuente la inversión de letras que forman parte de una sílaba compuesta, trabada o sinfón. Así. pader por padre, o barzo por brazo.
En otras ocasiones, se cambia el orden de las sílabas
dentro de la palabra, en especial cuando son sílabas compuestas; así, por ejemplo, drala por ladra. Esto recibe el nombre de inversiones dinámicas.
Se producen
también reiteraciones de sílabas: cocicina por cocina.
Otro de los errores frecuentes es la
omisión de sílabas (si bien se produce en menor grado que las omisiones de letras) y afecta sobre todo a palabras largas con sílabas compuestas, que se "apocopan" por parte del niño/a con dificultades de lectura.
En las palabras se producen: omisiones, reiteraciones y sustituciones de una
sílaba por otra, que empiece por la misma sílaba o tenga un sonido parecido; por ejemplo, lagarto por letargo. A veces, la palabra sólo tiene en común la primera letra. Lo que ocurre es que el disléxico no tiene la capacidad de "prever" lo que viene a continuación, capacidad que los buenos lectores sí tienen y que tiene que ver con los movimientos sacádicos de los ojos al leer.
En aspectos generales
dentro de la lectura, además de los problemas concretos citados, se observan unas características bastante típicas que deben guiar enseguida las sospechas hacia una posible dislexia:

  • Falta de ritmo en la lectura.
  • Lentitud, en ocasiones exasperante. Muchas veces, como precaución, leen en voz baja antes de leer en voz alta para asegurarse la corrección, lo que no suelen conseguir, añadiendo lentitud a la lectura.
  • Falta de sincronía de la respiración con la lectura.
  • Los signos de puntuación no se usan para las pautas que están previstos, con lo que se amontonan las frases o se cortan sin sentido.
  • Existe dificultad en seguir la lectura, que se manifiesta en saltos de línea al acabar cada renglón, pérdidas de la continuidad de la lectura en cuanto levantan la vista del texto… Esto hace que, en muchas ocasiones, vuelva a comenzar a leer la misma frase. Cuando se consigue la lectura correcta, es mecánica. No se produce, apenas, comprensión de lo leído.

ESCRITURA


En ocasiones, se producen inversiones de letras en espejo. En algunos casos, se llega a producir una escritura total en espejo.
La
alteración de la dirección de los óvalos tiende a dar una escritura vacilante e irregular, a veces las letras están hechas de trazos sueltos y en ocasiones, pese a una letra de apariencia correcta, se observa lentitud y algunos fallos debido a la inversión de los giros, que el niño/a ha sobrecompensado con dobles giros, trazados peculiares, etc...
Presenta en muchas ocasiones confusiones de letras que se parecen por la grafía o por el sonido.
Se suelen presentar omisiones similares a las que se dan en su lectura… de letras, sílabas o palabras.
Mezcla de letras mayúsculas con minúsculas.
Inversiones de letras, sílabas o palabras, pero lo más frecuente son las inversiones en las sílabas compuestas o inversas.
Se producen agrupaciones y separaciones incorrectas, partiendo palabras o uniendo varias palabras en una sola.
Mala elaboración de las frases y escritura confusa por las alteraciones de
tamaño
descritas y la unión, en ocasiones, de varios de los problemas a los que se han aludido en los párrafos anteriores.
En
general, en la escritura encontramos además una serie de características:

  • Torpeza y coordinación manual baja.
  • Postura inadecuada, tanto del niño/a como de la hoja de papel.
  • Tonicidad muscular inadecuada, que puede ser por falta de presión o por exceso de la misma.

Las alteraciones gráficas afectan también, obviamente, a los números, sin que se pueda hablar de una discalculia. Se da también la escritura en espejo de los números aislados, en especial algunos de ellos con más frecuencia (5, 7, 3,9, 6).
Se dan inversiones de cifras en números de dos cifras, 24/42. Con números de tres o más cifras se hace más frecuente. Encuentran gran dificultad en diferenciar, por ejemplo: 104 de 140.
Tienden a
confundir números de sonido semejante (60/70), en mayor medida
que la población normal.
Por último, otro grupo de alteraciones que pueden presentar son trastornos de
carácter espacio-temporal:

  • Dificultades de seriación, como hemos apuntado más arriba. Se manifiestan por ejemplo en los pasos de una decena a otra y en las seriaciones en sentido inverso, descendente…
  • Hay casos extremos con gran retraso en el aprendizaje de la serie de los 100 primeros números.
  • Las dificultades gráficas y de orientación espacial se unen para dar un aspecto desordenado a las operaciones, dificulta una correcta alineación de las cifras en las operaciones, tienden en ocasiones a empeza las operaciones por la izquierda…

martes, 24 de marzo de 2009

Tema del Mes de Marzo. Tres libros, tres puntos de vista sobre la adolescencia.


Desgraciadamente el mundo adolescente aparece en los medios de comunicación cada día casi siempre resaltando la cara más triste, violenta o extrema de esta etapa tan especial e importante en el desarrollo de cualquier ser humano. Violencia en las aulas, peleas, consumo de sustancias o conflictos con los padres. Pero los adolescentes son mucho más que eso. Sólo hacen falta ojos que los miren de distinta manera. Miradas que profundicen en el universo que cada uno de los adolescentes que recorren nuestras calles albergan en su interior.

Y aquí van tres de esas miradas.

El mundo amarillo de Albert Espinosa.

Albert Espinosa sufrió un cáncer cuando tenía 14 años. Dejó el colegio, tuvo que abandonar su entorno, su barrio, sus amigos. Pasó diez años ingresado en un hospital. Su adolescencia transcurrió entre médicos, operaciones y amigos que morían. Como dice el propio Albert en su libro, en el camino dejó una pierna, un pulmón y un trozo de hígado. Pero Albert nos desconcierta y comienza este interesante libro afirmando a boca llena que los diez años de hospitalización han sido una de las mejores épocas de su vida.

Albert Espinosa resalta en su libro aspectos de vital importancia en la adolescencia como la amistad, la inocencia, el descubrimiento constante del mundo, de los otros y de uno mismo y todo ello con una mirada intensamente optimista sobre el mundo, a pesar del cáncer, a pesar del dolor y a pesar de la muerte. O precisamente por ella.

Albert parece haber paralizado su mentalidad en ese tramo mágico de la vida y su filosofía, su punto de vista sobre las cosas, sus inquietudes y su alegría es pura adolescencia. Su libro es todo un regalo, un regalo lleno de experiencias vitales que rebosan sabiduría, una sabiduría pequeña, esencial, frágil pero palpable. Y para muestra, un botón.

Aquí os regalamos uno de los capítulos de temática claramente adolescente. Nada de teorías psicoevolutivas ni conceptos raros, simplemente adolescencia en estado puro. Sobretodo masculina.

Capítulo 15: “Hazte pajas positivas”

Soy un gran defensor de las pajas. Hace unos años escribí una obra que se llamaba El Club de las pajas. Mi pasión por las pajas proviene de la mala prensa que tienen. Siempre se habla de ellas con coña, con humor, como chiste, como una cuestión de segunda división.
A mí me intrigan mucho las pajas, sobre todo lo que se esconde tras ellas. A veces es pasión no conocida, a veces amor desmesurado, a veces sexo, a veces vergüenza, a veces deseos ocultos. Las pajas siempre dan más información de una persona que todos los datos que preguntemos.
“Uno es lo que es después de una paja”. Eso me dijo un fisioterapeuta. Me explicó que después de hacerte una paja, quien queda eres sólo tú. En esos dos o tres minutos después de la masturbación aparece la esencia de quién eres. El fisioterapeuta era un apasionado de las “pajas positivas”, que, según él, eran las pajas que te haces pensando en una persona y que le traen suerte. Tras dedicarle una paja la suerte va al citado inspirador.
Siempre me pareció poética esa manera de enfocar las pajas. ¡He dedicado tantas pajas positivas en mi vida! Te sientes poderoso, dotado de un plan.
Así que no temas, hazlo. Tan sólo oblígate a pensar en una sola persona. Y deja que la magia haga el resto.

La clase de Francois Bégaudeau

Francia es un país que lleva años de recorrido en el arduo y a la vez apasionante camino de la integración de la inmigración. Y uno de los ámbitos donde más retos se plantean es, sin lugar a dudas, la escuela.
Francois ha conseguido a través de su relato sencillo y directo convertir este libro en todo un fenómeno a nivel europeo. Profesor, periodista y escritor, ha logrado transformar en palabras la vida diario en un centro de secundaria de la Francia contemporánea. Cuenta su propia vida, los retos constantes, las frustraciones, las pequeñas alegrías, las derrotas y todo ello sin falsos y ejemplarizantes discursos. Como profesor se cabrea, se desilusiona, se acerca en algunos momentos a la desesperación o al abandono pero también tiene días preñados de pequeños milagros, de diminutas pero imprescindibles victorias y todo ello en el aula como escenario. Las culturas, las actitudes, el microcosmos del aula donde adolescentes de diferentes razas y estratos sociales intentan sortear y aguantar un día más dentro del casi siempre aburrido y soporífero sistema educativo.

Los profesores hablan en la sala sobre las dificultades y las particularidades de los alumnos. Los alumnos discuten y alzan las manos para responder a las preguntas que Bégaudeau, su tutor y profesor de lengua les plantea y todo al ritmo de las horas, de los descansos, de los días.

Aquí va un trocito.

Le ordené que se callara e hizo un gesto de impotencia mientras se retorcía. Apoyé los puños en las caderas.
- No empecemos como antes de ayer.
Se quedó un poco paralizada en su contorsión y yo proseguí:
- No he tenido ocasión de decíroslo pero, sinceramente, me avergonzasteis. Partirse de risa en medio de un consejo de administración no se hace. Era muy molesto no poder haceros parar.
- Bueno, qué pasa, al final salimos, ¿no?
- Al cabo de diez minutos, y esos diez minutos estuvieron de más.
- Pero si no molestábamos.
- Y tanto que molestabais, de hecho la gente estaba muy molesta por no saber cómo deciros amablemente que pararais.
Las interesadas se miraron cada una desde una punta de la clase interrogándose con la mirada. Soumaya estaba a punto de refunfuñar y yo estaba dispuesto a desahogarme.
- Lo siento pero para mí reírse así en público es lo que llamo tener una actitud de zorras.
Explotaron a coro.
- No somos unas zorras.
- No se vale decir eso, profe.
- Yo no he dicho que seáis unas zorras, he dicho que ese día tuvisteis una actitud de zorras.
- Bueno, vale ya, tampoco hace falta que nos trates así.
- Tratarnos así no se hace.
- No se dice tratar se dice insultar.
- Pues tampoco hace falta que nos insultes de zorras.
- Se dice insultar a secas o tratar de. Pero no una mezcla de las dos. Os insulté o bien os traté de zorras, pero no las dos a la vez.
- ¿Y por qué nos insultas de zorras? Eso no se hace, profe.
- Bueno vale, ok, de acuerdo, lo dejamos aquí.

Y por último.

Carta a un adolescente de Vittorino Andreoli.

Es una carta que con un lenguaje sencillo y una fuerte carga emotiva habla a los adolescentes sobre los problemas que aparecen al afrontar esa etapa de la vida. Algo más políticamente correcto que los dos títulos anteriores, más enfocado para padres que para jóvenes pero con un punto de vista interesante por su intención de acercamiento, de consejo más que de imposición. Nada de asentar verdades ni convencer a los adolescentes sobre el bien y el mal que les espera en cada esquina, simplemente una conversación, un texto para los adolescentes de hoy que serán los adultos que cambien el mundo. O como todos los adolescentes que los han precedido, intentarlo.

Descubrir el amor, los misterios de la sexualidad, los conflictos familiares, el mundo.

Otro trocito.

Acuérdate de criticar a tu padre y a tu madre, de defender tus derechos, incluido el del riesgo y el error. Pero ámalos siempre. Te han engendrado, un acontecimiento tremendo y estupendo porque estás y puedes dar un sentido no sólo a tu vida, sino a aquella más vasta del mundo: puedes ser mundo.
No te malogres, no te hagas daño porque, haciéndolo, golpeas al mundo entero.
No te perteneces, eres. Estás como está el mundo en torno a ti. Eres misterio, y en el misterio de tu estar quizá vales más de lo que imaginas. Tienes un sentido que va más allá del sentido.

viernes, 13 de febrero de 2009

Tema del mes de Febrero de 2009


FÁBULAS CON MORALEJAS


“Las decisiones del Señor Búho”

El Señor Búho tenía los ojos redondos y grandes como yemas de huevo. Gozaba de fama de sabio entre la pajarería del bosque. No sabía hablar como los loros y las cotorras, pero resultaba, en cambio, mucho más serio. Se pasaba las noches encima de un árbol, con los ojos abiertos de par en par, estudiando las tinieblas.

Cuando la Señora Búho puso el primer huevo, el cabeza de familia, sentenció gravemente: “Ejem… tendremos un buhíto que será sabio como yo”.

El buhíto, en contra de los deseos del padre, resultó un pájaro triste y poco aficionado a la ciencia.

Sus ojos también eran grandes y amarillos, pero, mientras los del Señor
Búho se mantenían alerta toda la noche, los suyos comenzaban a cargarse de sueño a la caída del sol.

“Ejem… Un Búho jamás duerme por la noche”.

“¿Y qué quieres que haga si me caigo de sueño?”.

“Vas a ser la vergüenza de la familia”. “Yo me he hecho un hombre con duros esfuerzos y no estoy dispuesto a que tú me defraudes frente a la opinión pública”.

El buhíto fue enviado al colegio de pájaros graduados, el mejor colegio del bosque. Un día el Señor director se creyó en el deber de prevenir a Papá Búho. “Mucho me temo que su hijo no pueda terminar sus estudios, no es bueno para la ciencia, no le interesan las matemáticas, ni el cálculo… Sólo hay una cosa que le apasiona: SILBAR. ¿Y usted le ha oído? Es maravilloso”.

“Lo que ocurre es que usted es un mal profesor, presentaré una denuncia. Mi hijo es un genio, como su madre y yo. No estoy dispuesto a que se haga recaer sobre su talento las deficiencias del sistema educativo de este centro”.

El Señor Búho, con sus ojos más amarillos que nunca, se llevó al buhíto a casa, le dio un garrotazo descomunal. “A mí, no me dejas en ridículo delante de nadie, si no acabas la carrera por las buenas, la sacas por las malas, y de eso me encargo yo…”

El buhíto recibió clases particulares, le pusieron anteojos… y siguió cayéndose de sueño al ponerse el sol.

Y cuando el Señor Búho se iba a dormir, el buhíto se colocaba en lo más alto del árbol y empezaba a silbar... y el bosque guardaba silencio y se ponía de puntitas para oírle.
MORALEJA: Los padres y las madres no somos dueños de nuestros hijos e hijas, más bien tenemos la misión de educarlos, de enseñarlos a vivir. Y enseñarles a vivir no significa que ellos hagan lo que nosotros queremos, que continúen viviendo lo que nosotros no vivimos.
*

“El extraño caso del Cangurito”

Cangurito se asomó al exterior desde el bolsillo de mama Cangura.

- ¡Que grande es el mundo! - exclamó con admiración -. ¿Cuándo me dejarás salir a recorrerlo?

- Yo te lo enseñaré sin necesidad de que salgas de mi bolsillo – dijo mamá Cangura pasándole la lengua por el fino pelaje -. No quiero que te juntes con malas compañías ni que te expongas a los peligros del bosque. Yo soy una Cangura responsable y decente.

Cangurito lanzó un suspiro y permaneció en su escondrijo sin protestar.

Ocurrió que Cangurito, como todos los canguros, empezó a crecer y a desarrollarse, y lo hizo de tal manera que el bolsillo de mamá Cangura comenzó a descoserse por los costuras.

- ¡Te prohíbo seguir creciendo! – dijo con energía mamá Cangura -. Y Cangurito, que era la criatura más obediente del mundo, dejó de crecer en aquel instante.

Dentro del bolsillo de mamá Cangura, comenzó Cangurito a hacer preguntas y preguntas acerca de todas las cosas que veía. Era un animalito inteligente y demostraba una clara vocación de científico. Pero a mamá Cangura le molestaba no encontrar a mano las respuestas necesarias para satisfacer la curiosidad de su cachorro.

- ¡Te prohíbo que vuelvas a hacerme más preguntas! – dijo finalmente mamá Cangura. Y Cangurito, que cumplía a la perfección el cuarto mandamiento, dejó de preguntar y se le puso cara de cretino.

Un buen día las cosas estuvieron a punto de volver a sus cauces normales.

Ocurrió que Cangurito, asomado como siempre al bolsillo delantero de mamá, vio cruzar ante sus ojos una Cangurita de su misma edad. Era el ejemplar más hermoso de su especie.

- Mamá – exclamó con voz emocionada -, quiero casarme con la Cangurita.

- ¿Quieres abandonarme por una Cangura cualquiera? ¡Este es el pago que das a mis desvelos!

Y con más energía que nunca, mamá Cangura dio una orden:

- ¡Te prohíbo que te cases! -. Y Cangurito no se casó.

Cuando mamá Cangura se murió, vinieron a sacar a Cangurito del bolsillo delantero de la difunta. Era un animal extrañísimo. Su cuerpo era pequeño como el de un recién nacido, pero su cara comenzaba a arrugarse como la de un animal viejo.

Apenas tocó la tierra con sus patas, su cuerpo se bañó de un sudor frío.

- ¡Tengo miedo a la tierra! – dijo -. Parece que baila a mí alrededor.

Y pidió que le metiesen en el tronco de un árbol.

Cangurito pasó el resto de sus días asomando el hocico por el hueco del tronco. De cuando en cuando se le oía repetir en voz baja: - Verdaderamente ¡que grande es el mundo!

MORALEJA: En el oficio de los padres, la parte más dificil no consiste en la entrega de la vida a los hijos sino en la entrega de la libertad.

viernes, 30 de enero de 2009

Tema del Mes de Enero 2009


EL AUTISMO

El autismo es un desorden del desarrollo del cerebro que comienza en los niños antes de los tres años de edad y que deteriora su comunicación e interacción social causando un comportamiento restringido y repetitivo.
Puede clasificarse de diversas formas, como un desorden en el desarrollo neurológico o un desorden en el aparato psíquico.
Las personas con autismo clásico muestran distintos tipos de síntomas: interacción social limitada, problemas con la comunicación verbal y no verbal.
Las características del autismo por lo general aparecen durante los primeros tres años de la niñez (con frecuencia no se nota antes de los 2 ó 3 años de edad) y continúan a lo largo de toda la vida.
Aunque no existe una "cura", el cuidado apropiado puede promover un desarrollo relativamente normal y reducir los comportamientos considerados inapropiados. Las personas con autismo tienen una esperanza de vida normal.

Incidencia

Se estima que el autismo afecta de dos a diez personas por cada 10.000 habitantes, dependiendo del criterio de diagnóstico usado. Se cree que la incidencia está en aumento pero no está claro si eso se debe a un aumento real de casos o simplemente a un mayor número de diagnósticos. El autismo afecta cuatro veces más a los hombres que a las mujeres, y se puede encontrar en todo el mundo, sin importar raza, cultura, características de los padres o nivel económico.

El autismo varía grandemente en severidad.
Los casos más severos se caracterizan por una completa ausencia del habla de por vida, comportamiento extremadamente
repetitivo, no usual, auto dañino y agresivo. Este comportamiento puede persistir por mucho tiempo y puede ser muy difícil de cambiar, siendo un reto enorme para aquéllos que deben convivir, tratar y educar a estas personas.
Las formas más leves de autismo (típicamente autismo de alto rendimiento) pueden ser casi imperceptibles y suelen confundirse con timidez ,falta de atención y excentricidad.

Cabe notar que una persona autista puede ser de alto funcionamiento en ciertas áreas y de bajo funcionamiento en otras. Por ejemplo, existen personas autistas que carecen de habla pero pueden comunicarse por escrito muy elocuentemente.


Criterio de diagnóstico

El DSM-IV(APA 1994) indica que para un diagnóstico de autismo es necesario encontrar las características A, B, y C que se mencionan a continuación:
A. Un total de seis o más manifestaciones de (1), (2) y (3), con al menos dos de (1), al menos una de (2), y al menos una de (3).
1. Trastorno cualitativo de la relación, expresado como mínimo en dos de las siguientes manifestaciones:
a. Trastorno importante en muchas conductas de relación no verbal, como la mirada a los ojos, la expresión facial, las posturas corporales y los gestos para regular la interacción social.
b. Incapacidad para desarrollar relaciones con iguales adecuadas al nivel de desarrollo.
c. Ausencia de conductas espontáneas encaminadas a compartir placeres, intereses o logros con otras personas (por ejemplo, de conductas de señalar o mostrar objetos de interés).
d. Falta de reciprocidad social o emocional.

2. Trastornos cualitativos de la comunicación, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
a. Retraso o ausencia completa de desarrollo del lenguaje oral (que no se intenta compensar con medios alternativos de comunicación, como los gestos o mímica).
b. En personas con habla adecuada, trastorno importante en la capacidad de iniciar o mantener conversaciones.
c. Empleo estereotipado o repetitivo del lenguaje, o uso de un lenguaje idiosincrásico.
d. Falta de juego de ficción espontáneo y variado, o de juego de imitación social adecuado al nivel de desarrollo.

3. Patrones de conducta, interés o actividad restrictivos, repetitivos y estereotipados, expresados como mínimo en una de las siguientes manifestaciones:
a. Preocupación excesiva por un foco de interés (o varios) restringido y estereotipado, anormal por su intensidad o contenido.
b. Adhesión aparentemente inflexible a rutinas o rituales específicos y no funcionales.
c. Estereotipias motoras repetitivas (por ejemplo, sacudidas de manos, retorcer los dedos, movimientos complejos de todo el cuerpo, etc.).
d. Preocupación persistente por partes de objetos.

B. Antes de los tres años, deben producirse retrasos o alteraciones en una de estas tres áreas: (1)Interacción social, (2) Empleo comunicativo del lenguaje o (3) Juego simbólico.

C. El trastorno no se explica mejor por un Síndrome de Rett o trastorno desintegrativo de la niñez.

Aspectos cognoscitivos

Anteriormente se creía que el retraso mental se presentaba con frecuencia en individuos autistas. Uno de los problemas de esta determinación es que se basa en una medición del cociente intelectual (CI), la cual no es factible ni fiable en ciertas circunstancias. También se ha propuesto que puede haber individuos sumamente autistas que sin embargo son muy inteligentes y por lo tanto capaces de eludir un diagnóstico de autismo. Esto hace que sea imposible hacer una determinación exacta y generalizada acerca de las características cognitivas del fenotipo autista.

Hay quienes proponen que el fenotipo autista es independiente de la inteligencia. Es decir, se pueden encontrar autistas con cualquier nivel de inteligencia.
Aquellos con inteligencia por debajo de lo normal serían los que tienden a ser diagnosticados.
Aquellos con inteligencia normal o superior serían los que ganan notoriedad, según este punto de vista.
En la actualidad, los neuropsicólogos clínicos están llevando a cabo terapias cognitivas y evaluación e investigación sobre la implicación del lóbulo frontal en el autismo, planteando unas posibilidades terapéuticas muy interesantes. Por tanto, el tratamiento neuropsicológico se plantea como necesario, siempre y cuando se pueda obtener efectividad.


Otras características

Una característica que se reporta comúnmente, pero que no es necesaria para un diagnóstico, es la de déficit sensoriales o hipersensibilidad sensorial. Por ejemplo, a una persona autista puede molestarle un ruido que a una persona no autista pasa desapercibido. En muchos casos la molestia puede ser extrema, al grado de llevar a comportamiento violento. Por otro lado, un autista puede tener una gran tolerancia al dolor. Algunos aseguran que no se percatan del hambre o de otras necesidades biológicas.
En una minoría de los casos (no se conocen cifras exactas) puede haber un comportamiento auto-dañino, por ejemplo, el de golpearse la cabeza contra una pared. Otros comportamientos típicamente descritos son los de dar vueltas constantemente y aletear las manos.
Otros desórdenes, incluyendo el síndrome de Tourette, impedimentos en el aprendizaje y el trastorno de déficit de atención, a menudo concurren con el autismo, pero no lo causan. Debido a razones aún desconocidas, alrededor del 20% al 30% de las personas con autismo también desarrollan epilepsia cuando llegan a la etapa adulta.
Algunos autistas consideran que el autismo les da ciertas ventajas. Éste es el caso del Premio Nobel de Economía Vernon Smith, quien dice que el autismo es una "ventaja selectiva" ya que le proporciona la habilidad para hiperconcentrarse (una habilidad también apuntada por personas con TDAH).
La creencia común de que los autistas no tienen sentimientos no tiene una base real. De hecho, los autistas parecen ser bastante sensibles en muchos sentidos. La dificultad se presenta en la expresión de los sentimientos, que se interpreta como una falta de los mismos.
Los autistas suelen referirse a sus características obsesivas como "perseverancias" y en algunos casos las consideran ventajosas. Algunos autistas cambian sus "perseverancias" con regularidad y otros tienen una sola "perseverancia" principal de por vida.

Causas conocidas

En una minoría de los casos, desórdenes tales como el síndrome del X frágil, síndrome deleción 22q13, síndrome de Rett, esclerosis tuberosa, fenilcetonuria no tratada y rubéola congénita causan comportamiento autista, y podrían diagnosticarse erróneamente como "autismo". Aunque personas con esquizofrenia pueden mostrar comportamiento similar al autismo, sus síntomas usualmente no aparecen hasta tarde en la adolescencia o temprano en la etapa adulta. La mayoría de las personas con esquizofrenia también tienen alucinaciones y delusiones, las cuales no se encuentran en el autismo[.]

A finales del decenio de los 90, en el laboratorio de la universidad de California en San Diego se investigó sobre la posible conexión entre autismo y neuronas espejo, una clase recién descubierta de neuronas espejo.
La probada participación de esas neuronas en facultades como la empatía y la percepción de las intenciones ajenas sustenta una hipótesis de que algunos síntomas del autismo obedezcan a una disfunción del sistema neuronal especular. Diversas investigaciones confirman la tesis.
Las neuronas espejo realizan las mismas funciones que parecen desarboladas en el autismo. Si el sistema especular interviene de veras en la interpretación de intenciones complejas, una rotura de esos circuitos explicaría el déficit más llamativo del autismo:
la carencia de facultades sociales. Los demás signos distintivos de la enfermedad-ausencia de empatía, lenguaje e imitación deficiente, entre otros-coinciden con los que cabría esperar en caso de disfunción de las neuronas espejo.
Las personas afectadas de autismo muestran menoscabada la actividad de sus neuronas espejo en el giro frontal inferior, una parte de la corteza premotora del cerebro; quizás ello explique su incapacidad para captar las intenciones de los demás. Las disfunciones de las neuronas espejo en la ínsula y la corteza cingulada anterior podrían resoinsababilizarse de síntomas afines, como ausencia de empatía, los déficit en el giro angular darían origen a dificultades en el lenguaje. Los autistas presentan también alteraciones estructurales en el cerebelo y el tronco cerebral.


Tratamientos

No existe por ahora un tratamiento que cure el autismo. En la actualidad el tratamiento preferido está basado en el análisis conductual aplicado (Applied Behavior Analysis o ABA), puesto que estudios científicos e independientes han demostrado su utilidad para elevar el nivel de funcionamiento de los niños con comportamientos autistas. Se cree que un inicio temprano de la terapia y la intensidad del mismo mejora las probabilidades de aumentar el nivel de funcionamiento.


Existen una serie de tratamientos no probados que son populares entre los padres de niños autistas. Tal es el caso de tratamientos biológicos y terapias de diversos tipos; algunos padres consideraron que el tratamiento con quelantes ha mejorado significativamente sus niños autistas.
Al día de hoy sin embargo, sólo los tratamientos psicológicos conductuales presentan fuerte evidencia a su favor.
La educación como el vehículo para el tratamiento de las personas con autismo, es necesario crear programas educativos adaptados a las necesidades individuales de cada persona con autismo. Cabe destacar el trabajo que se está realizando con algunas personas con autismo en el campo de la Planificación centrada en la persona (PCP)


Pronóstico

El pronóstico del autismo es aparentemente impredecible.
Algunos niños se desarrollan a niveles en los cuales su autismo no es comúnmente perceptible, sin razón aparente. Otros desarrollan habilidades funcionales luego de un tratamiento intenso con terapia ABA. Algunos padres reportan mejorías luego de utilizar tratamientos biológicos (no probados). Por otro lado, muchos individuos autistas requieren ser cuidados de por vida y otros nunca desarrollan lenguaje oral.
La terapia parece no tener efecto alguno en ciertos casos. Mientras que algunos autistas adultos parecen mejorar en su funcionamiento al pasar el tiempo, otros reportan que se vuelven "más autistas".
La ansiedad y la depresión se presentan con frecuencia en adolescentes y adultos autistas. Se sabe que la respuesta al estrés es más pronunciada en muchos autistas, lo cual podría ser una causa. Pero dados los déficit sociales de los autistas, también es posible que la ansiedad y depresión se deban a instancias de adversidad social.
Las diferencias cerebrales de un individuo realmente autista son tan pronunciadas que es improbable que se puedan eliminar por medio del uso de fármacos o terapia, por más intensiva que sea. Aunque su comportamiento externo sea parecido al de las personas no autistas, internamente la persona autista seguirá siendo diferente a los demás neurológicamente.
En una minoría de casos la persona autista puede sacar ventaja de su condición y lograr éxito en su área de interés.